Fuente: el Economista
- El eslovaco Peter Kazimir llega a mencionar las reuniones de abril o junio
- La reacción del BCE está «mucho más cerca de lo que se cree», revela a Bloomberg
- Lagarde ha dicho que se hará todo lo posible para evitar una crisis como la de 2022
La sombra de las subidas de tipos acecha a los bancos centrales después de que la guerra en Irán haya disparado los precios de la energía y amenace con una crisis inflacionaria que vuelva a trastocarlo todo, como ya ocurrió en 2022 al estallar la guerra en Ucrania. El mal recuerdo de ese episodio hace que los funcionarios estén más prevenidos esta vez y desde el Banco Central Europeo (BCE) ya se pone sobre la mesa la eventual cercanía de las alzas en el precio del dinero, escenario que se antojaba lejano hasta hace unos pocos días.
La guerra de Irán y su impacto en la inflación podrían obligar al BCE a subir los tipos de interés antes de lo previsto, según Peter Kazimir, miembro del Consejo de Gobierno. Aunque el BCE sigue estando en una «buena posición» –con la inflación y los tipos amarrados al 2%– y no hay necesidad de actuar en la reunión de la próxima semana, a Kazimir le preocupa que los recuerdos de la crisis inflacionaria de 2022 en la región hayan reducido el umbral para que las empresas suban los precios y los consumidores exijan salarios más altos. Los riesgos al alza dominan claramente las perspectivas, ha reconocido en una información que publica en exclusiva Bloomberg.
«Por el momento, debemos mantener la calma», aunque «diría que la reacción del BCE está potencialmente más cerca de lo que mucha gente cree«, ha declarado Kazimir en una entrevista en Fráncfort con la agencia de noticias financieras estadounidense. «No quiero especular sobre abril o junio. Pero estaremos preparados para actuar si es necesario», ha añadido.
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