Fuente: elEconomista
La rentabilidad que se puede esperar de la renta fija está subiendo. Y lo hace porque, en cuestión de días, el mercado ha empezado a recalibrar sus expectativas ante un escenario que ya no resulta descabellado: el de un Banco Central Europeo (BCE) obligado a endurecer su política monetaria este mismo año para contener el aumento de la inflación derivado de la fuerte subida que lleva el precio del petróleo desde que empezó la guerra en Irán, al crecer la preocupación por el suministro. A pesar de que algunos miembros de la institución piden cautela, el mercado ya telegrafía dos subidas de tipos, una en junio y otra a final de año. Y esto ha provocado que la expectativa de rentabilidad de los bonos también suba. Antes de que empezase el conflicto, el rendimiento que se podía esperar de una cartera de deuda global era del 3,38%, mientras que ahora ha escalado hasta el 3,58%, según los índices de Bloomberg y Barclays. Se trata del nivel más alto desde julio del año pasado.
El entorno sigue siendo muy complejo, con noticias en todas las direcciones. El lunes, sin ir más lejos, tras una sesión marcada por el subidón del precio del petróleo, que llegó a dispararse un 30% y rozar los 120 dólares, todo se calmó cuando Donald Trump lanzó el mensaje de que la guerra terminará pronto a la par que baraja tomar el Estrecho de Ormuz, un punto vital para el suministro energético global, que a día de hoy permanece casi cerrado. Tras ello, y junto a la posibilidad, finalmente descartada, de que el G7 liberase reservas de petróleo almacenado para emergencias-, el crudo bajó con fuerza hasta los 90 dólares, reflejando la gran volatilidad que hay en el mercado. Le puede interesar: Qué hacer con las caídas en bolsa: los expertos ya aconsejan comprar.
Pero si por algo es conocido Trump es por sus continuas contradicciones y, por ahora, su mensaje de que el final de la guerra está cerca no ha ido acompañado de hechos concretos. Aunque Estados Unidos finalizase la etapa más intensa de sus operaciones en cuestión de semanas, es posible que los precios del petróleo y del gas natural, que también han escalado, no regresen a los niveles previos al inicio del conflicto. Es por ello que el riesgo inflacionista no se puede descartar aún del todo. Esa posible inflación al alza es lo que está impulsado la expectativa de que los bonos den más rentabilidad, hasta rozar ahora el 3,6% -máximos de nueve meses-.
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